¿Qué es el turismo low cost?

Turismo low cost

Existen muchas formas de viajar, algunas más económicas que otras:

En grupos organizados es una de ellas, pero para los lectores de este blog queda terminantemente prohibida (es broma, pero lo desaconsejo). Las limitaciones en este tipo de viajes son maléficas para aquellas almas libres e inquietas que buscan conocer otros lugares, otras culturas, otros sentidos. Puede que el precio de un paquete con todo organizado salga más barato que reservando los mismos alojamientos e itinerarios de manera independiente, pero estoy seguro de que ver el mundo siguiendo las huellas de un guía que te lleva por los lugares más turísticos, no nos acercará a la esencia del sitio que visitemos.

El voluntariado puede ser una vía para viajar barato. Desde luego, es una experiencia realmente enriquecedora en la que prima la proximidad con las personas y la realidad del país de destino. Los programas de voluntariado suelen ofrecer alojamiento y manutención a aquellos que colaboran en estas vacaciones solidarias.

Últimamente se ha puesto de moda viajar a zonas rurales para trabajar en granjas o explotaciones ecológicas a cambio de una cama y comida. Este tipo de viaje es perfecto para personas de ciudad que buscan hacer algo totalmente diferente y quieren aprender lo que significa vivir en el campo. También podemos trabajar en hostels por dormir en una de sus camas.

De mochilero o viajero independiente puede ser la manera más económica de viajar. Todo depende de dónde durmamos, cómo nos desplacemos, qué comamos, etc. Está claro que no es lo mismo dormir en un hotel de cinco estrellas que en un albergue. Si nuestro presupuesto es muy reducido, o queremos ahorrar al máximo para poder viajar durante más tiempo, creo que no hace falta mencionar en cuál de los dos alojamientos deberíamos hospedarnos.

El turismo low cost traducido al español significa de bajo presupuesto. Su nombre lo dice todo, ¿verdad?

A la hora de viajar debemos tratar de conseguir los mejores precios y evitar gastos innecesarios. Si tenemos que coger algún avión, reservándolo con antelación nos saldrá por mucho menos. Seguro que habrás oído hablar del couchsurfing, gran plataforma para contactar con personas con ganas de invitarte a su casa. ¿Y para comer? Los puestos callejeros suelen ser la mejor opción en muchos países. Aunque no hay nada como prepararse la comida uno mismo: yo me lo guiso… No tenemos porqué sentirnos obligados a visitar lo más típico, dónde van todos los turistas, y menos aún si hay que pagar por ello. Con el dinero que nos ahorramos en la entrada podremos estar más días conociendo más de cerca la cultura autóctona.

Estos métodos para viajar barato son sólo para que comprendas a qué me refiero con lo de turismo low cost. Hay muchísimas más formas de ahorrar en nuestros viajes que iré publicando en el blog profundizando más en ellas.

El turismo low cost es, en definitiva, viajar gastando únicamente lo necesario. Como mucho, una habitación compartida en un hostel.