República Checa low cost

República Checa

Un viaje a la República Checa no tiene por qué salirnos caro. En esta entrada recopilo las formas de disfrutar de este país con poco dinero. La mayoría de las tarifas y precios expuestos son de la primera semana de septiembre.

CÓMO LLEGAR

En avión, cogiendo el vuelo con antelación, podremos conseguir los billetes de ida y vuelta bastante asequibles.

Barcelona – Praga: De 100 a 150 euros ida y vuelta, según la antelación con la que cojamos los billetes. Directo con Vueling.

Madrid – Praga: De 200 a 250 euros ida y vuelta, según la antelación con la que cojamos los billetes. Con escala de una hora a la ida.

En autobús, la compañía Eurolines ofrece viajes directos desde varias ciudades españolas. Los trayectos superan las 24 horas y las tarifas no son muy económicas, aunque tienen descuentos para jóvenes, niños y tercera edad. Los siguientes precios que muestro son para adultos, los jóvenes menores de 25 años contad con un 10% menos.

Barcelona – Praga: 240 euros ida y vuelta

Madrid – Praga: 310 euros ida y vuelta

En tren, no hay directo pero se podría llegar haciendo varias escalas. En la República Checa, moverse en tren por el país es una de las mejores opciones. No opino lo mismo para llegar hasta allí, ya que los precios de los billetes en algunos países como en Francia o Alemania son desorbitados para un viajero low cost, a menos que consigamos una buena oferta con antelación. Atravesar Francia (desde Hendaya hasta Nancy) tiene un precio de unos 100 euros solamente la ida. Así que estimo que el trayecto de ida y vuelta desde Madrid hasta Praga superará los 300 euros. En coche o moto serían unos 500 euros de combustible y 200 de peaje, desde Madrid ida y vuelta. Si compartiésemos coche con otras tres personas, nos saldría el viaje por 175 euros cada uno. En moto solo podríamos dividirlo entre dos. Nos queda el consuelo de que los peajes son algo más económicos sobre dos ruedas. En autoestop para los mochileros más auténticos. Andando o en bicicleta para intrépidos. Hay unos 2.000 kilómetros desde Madrid. A 20 kilómetros a pie, en tres meses estaríamos en la capital checa. Y a 60 kilómetros pedaleando, en un mes aproximadamente.

DÓNDE COMER

En la República Checa nos parecerá todo más barato comparado con España. La comida no es una excepción. Si lo tuyo es comer en restaurantes, hay menús por cuatro o cinco euros. O, por algo menos, siempre tienes la típica comida rápida como el kebab o los puestos callejeros. Eso sí, como en todas partes, si quieres ahorrar en tu viaje, evita comer en las zonas turísticas. Una opción más económica es comprar la comida en el supermercado o en el mercado y prepararla tu mismo. Esto es posible si llevas un hornillo, o si te alojas en hostels, dado que tienen cocina y todo lo necesario para cocinar. Por poner un ejemplo, con 1,20 euros compras pan, mortadela y salchicas. Y por 0,95 euros un pincho de patatas fritas artesanales.

República Checa

Mercado Havel en el centro de la Ciudad Vieja de Praga

CÓMO MOVERNOS

Por la República Checa, siempre que no hayamos ido en coche o moto, lo más aconsejable sería moverse en tren. Todas las ciudades y pueblos del país están perfectamente conectadas a través de la compañía České Dráhy. Los tickets los podemos adquirir directamente desde las estaciones. Tarifas de algunos trayectos en tren (precios con la comisión del cambio de moneda incluida):

Praga – České Budějovice: 6,27 euros

České Budějovice – Český Krumlov: 1,90 euros

Český Krumlov – Brno: 13,80 euros

También existe la posibilidad de moverse en autobús. Los precios son similares, pero, al menos según mis gustos, viajar en tren es más cómodo y divertido. Otra forma podría ser alquilando un coche. Esto proporciona mayor libertad, pero también es más caro. Para movernos por las ciudades, andando. En Praga, cada paso que demos veremos algo interesante. Si vamos en metro, nos lo perderemos. El tranvía sería una buena opción si estamos muy cansados, el billete cuesta poco más de un euro.

DÓNDE DORMIR

El camping suele ser la opción más económica en algunos países. En la República Checa, un adulto con tienda de campaña pequeña podrá acampar por 12 euros en temporada alta o 10 euros el resto de la temporada. Si fuesen dos adultos, les saldría cada uno por 9 euros en temporada alta o 7,50 el resto de la temporada. O para grupos de cinco, un bungalow en temporada baja cuesta unos 10 euros cada uno. Por suerte para los mochileros, los hostels pueden llegar a ser más baratos aún. De 5 a 9 euros la noche en habitaciones compartidas con cocina, sala de estar y, en algunos casos, hasta con sala de ordenadores con internet.

Los alojamientos más baratos en Praga:

Hostel Rosemary
Plus Prague
Hostel Marrakesh
A&O Prague Metro Strizkov
Hostel Marabou Prague

Los alojamientos más baratos en Český Krumlov:

Hostel Havana Travel Hostel

Los alojamientos más baratos en České Budějovice:

Stavounion studentská kolej a hostel Hostel Singer Pub

Los alojamientos más baratos en Brno:

Hostel Fleda Hostel Eleven Hostel Jacob

En la República Checa no está permitida la acampada libre. Sin embrago, siempre podemos arriesgarnos a que no nos pille la policía y nos ponga una multa. La geografía de este país está formada por praderas y bosques donde montar la tienda de campaña en plena naturaleza sin ser visto. También tenemos la posibilidad de pedir el favor de que nos dejen acampar en el jardín de alguien. O dormir sin tienda de campaña, siempre que el tiempo atmosférico nos acompañe, o estemos bien refugiados. El couchsurfing, trabajar en fincas, u otros trabajos por alojamiento y comida están presentes en la República Checa para quienes quieran visitar el país con muy poco dinero y vivir otro tipo de experiencias.

CONCLUSIÓN

Para realizar un viaje a la República Checa con bajo presupuesto, tenemos que estudiar principalmente la manera más económica de llegar hasta allí. Esta es, coger un vuelo con antelación y alguna escala. Ya en la República Checa, al alojarnos en hostels gastaríamos muy poco, no solo en la estancia, sino en la comida, puesto que podríamos cocinar. Y para movernos, el tren nos comunicará entre todas las ciudades y pueblos que queramos visitar. Me atrevería a estimar que un viaje óptimo de una semana por la República Checa con todo incluido nos saldría por 350 euros desde Madrid o 250 desde Barcelona.